Escribir romántica sin morir en el intento

30 de diciembre de 2018
Escribir romántica


Es el momento de vaciar la mochila de piedras y volver a llenarla de ilusiones.

Este año ha sido un poco caótico en todos los aspectos, aunque a última hora he conseguido reconciliarme con todas mis yo. Reconozco que el que más me ha costado ha sido mi yo escritor. 

Como sabes, en marzo me colapsé, dije adiós a muchas cosas que me suponían un lastre: este blog, la lista de suscripción, mantener al día mi Feedly, planificar redes sociales, Twitter... No entendía por qué todo mi esfuerzo se iba por las cañerías sin dar resultados.

Hice un grupo de Facebook para escritoras de novela romántica (Yo escribo literatura romántica) con la intención de crear una comunidad que se ayudara entre sí, pero también lo fui abandonando poco a poco, incapaz de encontrar ese nexo que nos uniera.

Cometí el error de presentarme al concurso de Amazon con una novela de corte policiaco, romántica, claro, pero alejada de lo que suelo escribir y que fracasó estrepitosamente a pesar de las críticas espectaculares que he recibido por ella.

No te extrañará saber que he estado a punto de mandarlo todo a tomar por culo más de una vez, pero he descubierto que soy más cabezona de lo que pensaba y que ni loca voy a rendirme. Por varios motivos. Porque tengo un buen puñado de lectoras fieles a las que aprecio de todo corazón y que me dan la vida cuando me hundo en el fango. Porque tengo la certeza de que valgo para esto. Porque a pesar de los bajones sigo con las mismas ganas de seguir aprendiendo y creciendo como persona y escritora. Porque no voy a dejar de buscar una voz y estilo únicos que definan mi trabajo.

Me queda mucho camino por recorrer, muchos obstáculos que superar y muchas historias por contar. Soy de las que empiezan el año en verano, pero esta vez he necesitado un reinicio. Estos días de descanso me han servido para reafirmarme en mi manera de escribir y de entender la romántica. He reconectado con mi sueño literario.

Tengo muchas ganas de empezar de nuevo, de lanzarme a la plaza y coger el toro por los cuernos, por eso en lugar de leer y escribir (a este ritmo no sé cuándo leches estará terminada la nueva versión de Volver a empezar), he trabajado en actualizar los objetivos que me planteé en agosto.

Trello, Metricool, Planoly y mi nueva Rocketbook se han convertido en mis imprescindibles esta última semana. He pensado tres grandes objetivos para este primer trimestre del año enfocados a Facebook, Instagram y aumentar ventas/lecturas. Si eres de las mías y te encantan las listas, sublistas y subsublistas, Trello te va a encantar. Lo he usado para desarrollar estrategias y asignar acciones para cada una de ellas. Con Metricool, sé qué momentos son los mejores para publicar y qué tipo de contenidos gustan más. Planoly es perfecta para tener un diseño del feed de Instagram acorde con la imagen de marca que quieres proyectar. Y Rocketbook viene de lujo para tomar notas y añadirlas a tu planificador digital favorito.

Además, voy a reactivar el grupo de Facebook. Cada día habrá un tema diferente, por eso he organizado y limpiado mi cuenta de Feedly (imagínate cómo estaba después de meses de inactividad) con muy buenos blogs de escritura, marketing, mentalidad del escritor, corrección... de gente muy buena que sabe muchísimo más que yo y que espero que resulten útiles a las y los integrantes del grupo, al que te invito a unirte desde aquí si escribes este maravilloso género.

El próximo mes de abril será el quinto aniversario de mi primer libro publicado. Apenas estoy empezando y me queda cuerda para rato. Espero que tú también empieces 2019 con la mochila llena de sueños.

2 comentarios

  1. Yo también empiezo el año tirando las piedras lejos y haciendo propósitos que este año, sí que sí, voy a cumplir :-D
    ¡Ánimo y a por todas!

    ResponderEliminar
  2. Muy bien, María!! Como he leído por ahí, tenemos por delante 364 días para cumplir nuestros propósitos, así que a por ello 😉

    ResponderEliminar

Con la tecnología de Blogger.