Sofía Ortega presenta... La cereza y el lobo

15 de diciembre de 2017
Autoras españolas de novela romántica_Sofía Ortega



Dejaron la ranchera a medias, las uvas lloraron porque les obligaron a separarse y la promesa que él le hizo se rompió como su corazón.

Esas tierras los habían visto nacer y crecer, pero él era un peón más en el viñedo y ella, la heredera. Dicen que el amor cuando es verdadero, a pesar de todo, en especial de una distancia de ocho años, nunca muere. No obstante, hay secretos que al guardarse mucho tiempo pueden provocar más daño y dolor del imaginable.

Sin embargo, el destino de Jade es el dueño de unos ojos de lobo y de un aroma a uva y a tierra, el aroma de su hogar... ¿Y quién no lucharía por su hogar?

 


Hace cuatro años me decidí, sin pensarlo, a escribir una novela romántica ambientada en la actualidad. Hasta el momento había escrito una saga de romance histórico, Encadenados, cuyo primer libro hacía un año que lo había publicado: El misterio del cálamo. Me senté frente al ordenador una noche de septiembre del año 2013 y redacté un relato de cinco páginas que leí a mi marido; él me dijo: “no lo subas al blog, haz una novela” (por aquel entonces escribía relatos actuales de amor en mi blog). Y volví al ordenador y continué. Y no me detuve hasta casi tres meses después cuando le puse el punto final al último libro de la trilogía, La cereza y el lobo. Y quizás esta novela sea mi favorita de las tres. Cada obra de un escritor es especial para él, todas tienen algo que las hace diferentes para el autor. No podría decantarme por ninguno de mis libros en particular, pero La cereza y el lobo tiene más de mí que cualquiera del resto de mis novelas. Y aunque en estos cuatro años he escrito doce obras más, con la que más he sangrado ha sido con esta trilogía que he publicado este año.

Y no me costó escribirla, las tres historias surgieron por sí solas, sin esquemas, sin anotaciones, sin un guión previo de nada, pero fue un reto para mí poner la primera palabra. No me gustaba el romance actual, me costaba mucho leerlo, adoraba el romance histórico por encima de todo y no me fiaba de las historias contemporáneas (pero porque no había leído ninguna), hasta que una amiga me recomendó un libro romántico actual y fue leerlo y pensar: “Venga, ¿por qué no? Por probar...”. Y resultó que me enamoré perdidamente del romance actual, no de leerlo, sino de escribirlo. Me encontré con una parte de mí misma que desconocía y descubrí que me llenaba tanto que no podía despegarme del teclado.

el susurro de la acuarela_Sofía Ortegael dibujo de su oscuro corazón_Sofía Ortegala cereza y el lobo_Sofía Ortega

 
Fueron casi tres meses muy intensos, apenas comía, dormía muy poco y casi no salía. Y con La cereza y el lobo me enfadé... No quería terminarla, pero las historias te piden su propio fin cuando lo necesitan. Y lloré muchísimo. Me dio tanta pena... Las tres son novelas independientes y autoconclusivas, pero en el tercer libro hay una escena al final que salen los seis protagonistas de la trilogía juntos, un reencuentro no solo para mí como escritora, sino también como lectora. Y sigo emocionándome al leer esta novela, creo que más que con las otras dos.
Colin y Jade, los protagonistas, tienen muchísimo de mí y de mi vida, ellos solos como personajes y como pareja. Son muy apasionados en todo: sienten al máximo, tanto para bien como para mal. Jade, por ejemplo, es muy impetuosa, espontánea, dice lo primero que se le pasa por la cabeza sin pensar en las consecuencias, es valiente, es una fiera cuando se enfada, desafía sin medir porque es ferviente en sus valores. Su lealtad me pone los pelos de punta. Siento tanto orgullo de este personaje que se me saltan las lágrimas al escribir esto. Jade tiene sus defectos, como una persona real, y son unos defectos muy marcados. Se equivoca la mayor parte de las veces porque es desconfiada, pero a medida que avanzas en la lectura te percatas de que esa desconfianza es producto del miedo, miedo a que lo que tanto ha deseado se convierta en realidad, que lo bonito sea real, ¿y quién no se asusta con las cosas bonitas de la vida?, ¿quién no se asusta con el amor, y más si es un amor tan visceral como el que siente por Colin, a quien apoda como “su lobo” por sus ojos astutos que la fascinan? Soñé durante semanas en contar con una mejor amiga como ella porque, a pesar de sus errores, de su condenado orgullo y de su lengua viperina, posee un corazón incalculable, inmenso, y unas ganas locas de vivir cada paso que le aguarda el destino, aunque sea complicado y peligroso.

novela romántica contemporánea

Y Colin... Uf... Me encanta... Es muy serio, no suele sonreír, habla poco, pero también es impetuoso, aunque no siempre, solo cuando alguien quiere hacer daño a “su cereza”, a Jade, ya sea de forma verbal o agresiva. Ella es su debilidad, lo ha sido siempre, desde que era una niña con coletas y olor a cereza, de ahí su apodo, que lo espiaba sin cesar. No obstante, él se asusta al darse cuenta de sus sentimientos, pero no por la posibilidad de ser o no correspondido, sino por la magnitud de dichos sentimientos. Es el más responsable, el más entregado, el primero en mancharse las manos. Para Colin, el miedo no existe excepto en lo concerniente a Jade. Y si tiene que pegar a alguien para salvar su reputación, será el primero en picarse y lanzar el puñetazo porque ella es un ángel para él. Y, repito, es un protagonista masculino que me encanta, porque con Jade tiene una paciencia infinita y la protege siempre, aunque tenga que hacerlo a la sombra, y la ama tanto... Y la desea tanto... Y también discute mucho con ella, porque lo cierto es que, como he dicho antes, son apasionados en todo, con un carácter muy fuerte los dos: cuando se aman, sangran y cuando discuten, se muerden; les vale todo y esto a veces les pasará factura.

Colin es un peón más en el viñedo y el hijo de la cocinera y ella es la heredera, la hija pequeña de los dueños, los señores Hudson. Aparentemente no tienen nada en común. Aparentemente... Porque el amor no entiende de clases sociales. Sin embargo, algo sucede en el viñedo, algo que les obliga a separarse, de golpe, sin poder despedirse, sin explicaciones. Colin desaparece del viñedo de la noche a la mañana, pero no solo eso... Una tragedia asola a la familia Hudson y Jade es enviada a otro continente. Ocho largos años después, ella regresa, pero todo ha cambiado. Todo.

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Un reencuentro. Un secreto. Mentiras. Engaños. Y... Una boda.

Y más historias que se entremezclarán con la principal y que te mantendrán completamente en vilo. ¿Qué puedo decir yo que soy su creadora?

Me he leído esta novela más de un millón de veces desde que la escribí y confieso que le tenía verdadero pánico a publicarla hasta hace un mes, con las otras dos de la trilogía no me pasó esto, pero con La cereza y el lobo, sí. Entonces, ese miedo desapareció cuando una verdadera amiga mía se lo leyó y me devolvió la magia... Me recordó lo importantes que son Colin y Jade para mí. Me dijo que había encontrado entre las páginas a una escritora madura, que los protagonistas desbordaban una complicidad impresionante, que la historia de amor le había encogido el corazón desde el principio hasta el final (y estoy hablando de una mujer a la que no le gustan las novelas románticas y lee y escribe novelas policiacas), y que creyera de nuevo porque el libro y yo nos lo merecíamos. 
Claro que sigo aterrada, no lo voy a negar, y mucho más ahora que acabo de publicarla, pero estoy emocionada, con muchísimas ganas de poder compartir esta historia con el mundo, precisamente esta historia. ¿Gustará o no gustará? Es el riesgo que se corre, y rezo para que guste porque me he entregado hasta sangrar. No obstante, sea un éxito o no, ya soy feliz. Adoré escribir cada frase, cada diálogo, cada escena, cada sentimiento... Adoro La cereza y el lobo y lo haré para siempre, pase lo que pase.
 
 

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