11 de octubre de 2017

Cómo empezar a corregir tu novela romántica

corregir novela romántica
 
 
Cada vez hay más autores autopublicados que se toman en serio su oficio y que contratan servicios de corrección, maquetación o diseño de cubiertas para presentar su obra al público con la mínima calidad que cualquier libro merece. Pero no sé por qué, en romántica las autoras se lanzan a escribir y publicar como si el hecho de poner la palabra Fin fuera el último paso antes de la publicación. Craso error.
 
Si leéis blogs para autores de manera habitual, sabréis que cuando se termina de escribir una novela empieza el trabajo duro de verdad.
 

Pasos a seguir después de escribir Fin

 
Habéis terminado vuestro borrador, ¿qué viene ahora? El reposo y la revisión. Lo ideal es enviar el manuscrito a varios lectores cero que os den su opinión sincera y experta sobre los puntos fuertes y flojos de la novela; así, cuando empecéis el proceso de revisión, podréis atacar vuestra obra siguiendo sus consejos o sugerencias. Es importante que elijáis a las personas adecuadas, no vale echar mano de amiguetes y familiares. No queremos que nos digan lo maravillosa que es nuestra novela, lo que necesitamos es que nos crujan y nos saquen los colores. Si no sabéis cómo elegir a vuestro lector cero, aquí tenéis una guía que os puede ser útil.
 
La revisión es el momento de mirar la consistencia de tramas y subtramas, la construcción de los personajes, incoherencias en el argumento...
 
Algunos autores piensan que el periodo de reposo no es necesario, dejadme deciros que más de una novela ha necesitado una edición posterior a ser publicada debido precisamente a esa falta de perfeccionismo que deberíamos tener todos los escritores. Cuando has dejado tu novela varias semanas abandonada y la retomas, ves las situaciones, los diálogos, etc., de manera diferente; ya no te parecen tan fabulosos tal y cómo los habías escrito.
 
Una vez terminada la revisión entra en juego la figura del corrector. Lo mínimo que debe llevar un texto antes de ser publicado son tres correcciones: ortotipográfica, de estilo y de maquetación; y cada una debe hacerse en lecturas separadas para poder concentrarse en un solo aspecto de la corrección y evitar que se nos pasen fallos.
 
Este cuadro del blog de Mariana Eguaras explica perfectamente en qué consiste cada una:
 
 
La corrección básica e imprescindible que cualquier novela romántica debería tener es la ortotipográfica, para evitar que los lectores puedan encontrarse faltas de ortografía, desastres de puntuación, mala acentuación, palabras inventadas... Somos bastante propensos a tomar por correctas expresiones del lenguaje hablado que para nada tienen que ver con la literatura, pero muchos autores no se molestan en consultarlas antes de plasmarlas en una hoja de papel, por ejemplo.
 
Para un escritor, este tipo de corrección es más factible siempre y cuando sepa utilizar la puntuación (en diálogos he llegado a ver verdaderos disparates, y mejor no hablamos de la dichosa coma siempre ausente del vocativo o de la inoportuna que separa sujeto y predicado) y tenga un buen manejo del uso de pronombres y tildes.
 
Sin embargo, una corrección de estilo es mucho más difícil de llevar a cabo para un escritor; podemos leer y releer el mismo párrafo decenas de veces que seguro que no vemos la falta de fluidez del texto hasta que alguien nos la señala. Lo sé bien, por eso cuando corrijo mis propias novelas echo mano de otros ojos que no sean los míos para detectar mis errores de redacción.
 
Los correctores no reescribimos el texto del escritor, simplemente lo limpiamos de palabras repetidas, expresiones mal construidas, errores de concordancia y cosas así, dotamos al texto de fluidez sin influir en el estilo único de cada autor.
 
Por último, nos queda hablar de la corrección de maquetación. Durante esa lectura hay que detectar errores de maquetación como pueden ser huérfanas y viudas, guiones sueltos a final de frase, separación errónea de sílabas, y aquellas erratas que han pasado inadvertidas durante las correcciones anteriores como cambios de letras, etc.
 
Como veis, escribir una novela no solo es volcar sentimientos, vivencias o imaginación en el papel, sino que requiere un conocimiento básico de nuestra lengua y su funcionamiento, porque si el manejo del lenguaje no es la herramienta básica de un escritor, entonces... ¿qué lo es?
 
Para los que habéis tenido la paciencia de leer hasta aquí, tengo una sorpresa para vosotros, un checklist básico de corrección para que siempre tengáis presente los errores más comunes que cometemos los escritores y que siempre podéis consultar cuando tengáis dudas. Espero que os resulte útil, y si queréis más información sobre mis servicios de corrección y maquetación, solo tenéis que preguntar sin ningún compromiso.
 
 

Suscríbete y descarga el checklist de corrección de la biblioteca de Apuntes literarios

* indicates required


No hay comentarios:

Publicar un comentario