27 de abril de 2016

¿Necesita el género romántico una actualización?

 
 
Hace unas semanas Scarlett Butler la lio parda en su muro de Facebook al lanzar una pregunta inocente a su audiencia: ¿Debe una novela romántica terminar con final feliz? Como podéis imaginar hubo opiniones para todos los gustos. Por mucho que nos pese, la mayor autoridad sobre la novela romántica en el mundo, el Romance Writers of America, define las características del género en dos puntos principales:

 
  • la historia debe centrarse en el amor romántico que surge entre dos seres humanos,
  • el final debe ser emocionalmente satisfactorio y optimista.
 
En el muro de Scarlett se originó un debate bastante intenso con respecto a la necesidad de final feliz. Desde mi punto de vista, una novela es romántica siempre y cuando la trama principal esté basada en una historia de amor independientemente del final, pero si ya nos molesta encontrarnos una novela cuyo interior es muy diferente a lo que sugiere la cubierta o la sinopsis por culpa de una mala clasificación de subgénero, no sé si un cambio en algo tan esencial sería aceptado.
 
Por una parte, los lectores tienen muy claras cuáles son sus expectativas. Si al final de la lectura se encuentran con un final diferente al que esperan... ¿se sentirán decepcionados? O por el contrario, ¿les resultará refrescante que por una vez el final no esté escrito en la primera página?
 

¿Estamos dispuestos a aceptar una novela romántica con final sorpresa?

No tengo claro si las editoriales estarían dispuestas a considerar al género romántico de otra manera, empezando por cambiar la denominación, algo que creo que ya es hora de actualizar y que sería el primer paso para dejar atrás lo de género inferior. ¿Habrían tenido el mismo éxito autoras como María Dueñas o Luz Gabás si las hubieran publicado en sellos específicos de romántica y no en genéricos? Sin ningún ánimo de que se me malinterprete, no estoy criticando la calidad de estas autoras ni mucho menos. Ahí lo dejo.
 
Nínive, administradora del blog Corazón y alma de romántica está llevando a cabo una iniciativa que me encanta: hacer una encuesta entre todos los consumidores de romántica para esclarecer qué creemos necesario para que una novela romántica sea considerada como tal. Desde aquí animo a todos a participar, ¡una pequeña ola puede convertirse en tsunami!
 




  
Este mes de abril es el mes del libro y para celebrarlo con todos vosotros he hecho este precioso cuaderno de lecturas imprimible exclusivamente para todos los que os suscribáis al blog. Además, también podréis descargar los tres primeros capítulos de mi última novela, Persiguiendo un sueño 


 
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4 comentarios:

  1. Cuando trascurre tiempo siempre es bueno echar la vista atrás y aprender de los errores. A mi, personalmente, lo que me molesta de la nomenclatura de Novela Romántica, Rosa o Literatura en femenino, es la connotación machista que eso lleva consigo. Nada más. La revalorización de género creo que no pasa (o no se inicia) solo por cambiarle el nombre, para dejar de ser un género inferior, lo verdaderamente importante es que desde dentro se genere el cambio y que deje de ser el pan y circo que es algunas veces. Solo si somos serios nos tomarán como tal.
    Por lo demás, todos los géneros tiene pautas que seguir. ¿Qué pasaría, por ejemplo, si en la novela policíaca el fin no fuera detener al asesino? Yo creo, sinceramente, que meterlo todo en un mismo saco solo generaría más confusión para el lector. Al fin y al cabo una historia de amor puede ser perfectamente un drama, puede ser una sátira o una comedia, o también sentimental o romántica. ¿Por qué no diferenciarlas?
    Buen debate.
    Un saludo.

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    1. ¡Suscribo todo lo que dices! De nada sirve intentar cambiar las cosas si no empezamos a tomarnos en serio desde dentro.
      Muchas gracias por pasarte y comentar!
      Un abrazo :)

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  2. Hola Paola! Yo estoy a favor de renovar la novela romántica con todo lo que la creatividad y la imaginación del autor/autora permita pero como lectora de romántica, no perdono el final feliz. Cuando me ha ocurrido (solo una vez), me ha dejado chafada y no me ha gustado. Así que... sí. Final feliz forever and ever! Casi, casi te podría decir que es lo único que le pido a una novela romántica. Porque para leer una historia de otro tipo, que contenga amor pero que no sea el tema de la novela, ya leo otros géneros, otros libros en los que busco otro tipo de cosas.

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    1. ¡Ese es el quid, María! Que pase lo que pase el lector sabe que el amor triunfará y eso es lo más atrayente de nuestro género. Hace falta renovarse, pero quizá deberíamos empezar por no publicar absolutamente de todo.

      Muchas gracias por comentar!!
      Un abrazo :D

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