5 de enero de 2016

Mi infancia a través de los libros




En mi casa siempre se ha vivido la literatura de manera muy especial. Mi padre siempre ha sido un gran lector y ha conseguido una colección envidiable a lo largo de su vida, lo que ha supuesto varias mudanzas de libros cada vez que la habitación designada a ubicarlos se quedaba pequeña.

La última estancia que los acoge es esta, ¡no me digáis que no es imposible amar los libros disponiendo de un lugar como este!



 

 


Es un lugar en el que se respira tranquilidad, paz y soledad, pero no de la que pesa, sino de la que se busca, de la que sirve para reflexionar y encontrarse. He pasado incontables horas rodeada de magia en un lugar único y privilegiado en el que podía ser yo misma, sin dobleces.

Reconozco que he sido afortunada.



 
El primer libro que recuerdo haber leído fue una edición ilustrada para niños que recogía algunas de las historias de Julio Verne: Dos años de vacaciones, Un capitán de quince años, Viaje al centro de la Tierra y Miguel Strogoff son algunas de ellas. Esta última es mi preferida de Verne y no sé si es de ahí de donde me viene mi amor por la novela romántica, pero es uno de mis libros favoritos. ¿Quién no ha querido sentirse en la piel de Nadia viajando junto al noble correo del zar?






Lamentablemente, no he podido encontrar ese libro entre los volúmenes de mi casa familiar; sin embargo, sí encontré este bastante ajado de Mujercitas. Lo he leído mil veces y siempre termina emocionándome. Jo es un personaje que rompe moldes, un referente para las mujeres de su época y que está a la altura de cualquier heroína de Austen, aunque tengo la sensación de que nunca se le ha dado el reconocimiento que se merece.  
 



Lo mismo ocurre con la colección de Ana de las Tejas Verdes, una historia preciosa y emotiva que me prestó una amiga y la primera que me arrancó lágrimas de verdadera pena. Una lectura muy recomendable para cualquier edad.
 
 
 
 
Otro libro que recuerdo con especial cariño es el de Los cinco junto al mar, de Enid Blyton. Uno de los pocos libros que conservaba mi madre de su propia infancia.




Tampoco he conseguido encontrarlo, pero hace unas semanas vi una edición nueva de la colección en mi librería habitual y me temo que esos caerán sí o sí para el octavo cumpleaños de mi hijo mayor.
 
 
 

Los primeros libros para adultos que leí fueron las aventuras del detective Harry Dickson y los de Agatha Christie, historias que me inspiraron para empezar mis primeros relatos. Después siguieron Isaac Asimov, Katherine Neville y John Grisham.
 
 
Mejor no hablar de las portadas, porque vaya tela...

¿Recordáis esta colección de bolsillo de papel amarillo y la relación de personajes al principio de la novela?

Después descubrí a Julie Garwood, Johanna Lindsey, Danielle Steel, Nora Roberts... ¡Y aquí estoy!

Un trocito de mi colección de romántica

¿Y vosotros? ¿Cuáles han sido los libros que os han marcado en vuestra niñez?

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