¿Trascendencia literaria o ventas?

20 de agosto de 2015
 
 
Hoy, dando un paseo por Twitter me encontré con una discusión muy interesante en el perfil de Néstor Belda*. En ella afirmaban que para vender mucho y, en consecuencia te lean muchos, la fama prima sobre el talento. Y en mi opinión no andaban muy errados. Ahí tenemos los ejemplos de la omnipresente princesa (o reina, ya no lo recuerdo, ¡le han puesto tantos calificativos!) Belén Esteban o a la famosa exconcejala de Los Yébenes, Olvido Hormigos, copando las listas de ventas con sus aberraciones. Quizá me estoy precipitando y resulta que sus libros son la panacea de la literatura, pero nunca lo sabré porque nunca me encontrarán entre sus lectores.
 
Las editoriales ya se justificaron en su momento. En las I Jornadas Andalus Romántica celebradas el año pasado, una lectora le hizo una pregunta similar a una de las ponentes de la mesa de editoriales y su respuesta fue contundente: esto es un negocio y las editoriales tienen que vender ese tipo de libros para tener ganancias suficientes para publicar a escritores desconocidos.
 
Es vergonzoso ver libros que han sido vapuleados por la crítica por estar mal escritos ser número uno durante meses en las listas de los más vendidos. La brutal campaña de marketing que se le hizo a E. L. James no tiene parangón. La gente, lectores y no lectores, se lanzaron a su librería más cercana para hacerse con un ejemplar. Sin embargo, el último libro de la serie, Grey, no deja de acumular opiniones negativas incluso de los más fanáticos. No sé si James volverá a escribir y si tendrá el mismo éxito; yo desde luego no soy nadie para juzgar si tiene talento o no, pero sospecho que su "trascendencia", si la tiene, no será literaria.
 
Sería una necia si dijera que las ventas no me importan porque sí lo hacen, a mí y a cualquier autor que quiera ser leído. Si no vendemos, las editoriales pierden la confianza en nosotros y dejamos de publicar. Eso es un hecho. Pero no sé si es porque estoy en horas bajas que últimamente lo único que me preocupa es no ser una escritora mediocre, quiero llegar a ser excelente y me esfuerzo cada día para conseguirlo.
 
He tenido la oportunidad de leer obras preciosas de desconocidos, autores que han optado por la autopublicación porque ninguna editorial se ha interesado por ellos y eso si que es una pena, que el talento que hay en este país pase desapercibido porque no hay el apoyo de una gran campaña de publicidad detrás.
 
Trascendencia literaria o ventas... Siempre me quedaré con lo primero, ¿y vosotros?
 
 
*Néstor Belda es escritor e impulsor de ATENEO LITERARIO, talleres online de escritura y puedes seguirlo en @NessBelda
 
 
 
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