23 de marzo de 2017

Escribir es mi trabajo

Escribir es mi trabajo_Apuntes literarios de novela romántica


Esta entrada es especial como parte de una iniciativa creada por Ana González Duque. Por primera vez -o al menos yo no recuerdo algo parecido-, la comunidad de escritores nos unimos en contra de la piratería para defender nuestro derecho a vivir de escribir.
 
No hay conciencia de que piratear es robar, de que se nos está quitando nuestro sustento. ¿Cómo os sentaría que después de trabajar más de diez horas diarias durante todo un mes solo os pagaran la mitad de vuestra nómina?
 
Soy consciente -y creo que mis compañeros de profesión también, porque sí, escribir es una profesión- de que no se puede luchar contra esto, que cuando una denuncia en Google se hace efectiva y se cierra una página pirata, se abren otras cinco; que conseguir algo de forma gratis, legal o no, forma parte de nuestra cultura. Pero merece la pena seguir intentándolo. Si conseguimos crear un poco de conciencia social, habrá valido la pena.

Muchos de nosotros tenemos supeditada la publicación en papel a las ventas que hayamos tenido en digital y muchas buenas novelas se quedan sin visibilidad en librerías por esta causa. Clicar en un enlace de descarga ilegal es contribuir a un delito que tiene consecuencias no solo para los autores, sino también para los lectores: sagas que se quedan a medias, autoras extranjeras que se quedan sin traducir, menos beneficios para las editoriales que se traducen en menos libros y menos escritores nacionales.

Entre todos podemos conseguir que se cierren esas páginas; no solo son culpables los que suben los enlaces ilegales, sino también los que clican en ellos y los que los comparten.

Compartid este artículo con el hashtag #escribiresmitrabajo y ayudadnos a defender los derechos de los escritores.
 
 
 
 

21 de marzo de 2017

¿Cómo recuperar las ganas de leer romántica?

¿Cómo recuperar las ganas de volver a leer romántica?_Apuntes literarios de Paola C. Álvarez


En diciembre, recopilando las lecturas para hacer la entrada de fin de año, me sorprendí de los pocos libros que leí a lo largo del 2016, así que me propuse leer mucho más y para motivarme programé uno de esos retos de Goodreads donde te desafías a ti misma a alcanzar un número de lecturas. 48 fue lo que decidí.
 
Un libro por semana me pareció una cosa muy factible teniendo en cuenta que leo a velocidad de vértigo. Pues, ¿¿¿os podéis creer que estamos a final de marzo y todavía no he leído nada??? (Los trabajos de corrección y maquetación no cuentan... ¿o sí?). Me he apuntado a lecturas conjuntas y no se puede decir que no tenga material para escoger porque la lista de lecturas pendientes es interminable, pero nada me llena a pesar de que hay varios que tengo unas ganas increíbles de leer.

Tengo bastantes libros en papel, del último evento de novela romántica de Armilla me traje unos cuantos, pero siempre me pongo excusas para dejarlos en la estantería, como por ejemplo darle prioridad a las novedades que voy descargando en  la aplicación de Kindle para mi PC. El hecho de tener que leer en la pantalla del ordenador me desanima muchísimo porque ya termino bastante cansada de las correcciones y maquetaciones que hago para otras escritoras, además del tiempo que le dedico a mi propia novela.

Hace unas semanas me topé con esta entrada de Abril Camino que me removió. Me siento completamente identificada porque me pasa lo mismo. Antes leía con tranquilidad, disfrutando cada palabra y cada página, ahora es como si el ritmo trepidante de la vida también me hubiera influido en eso. No me divierto leyendo. Coger un libro es como una carrera de relevos: hay que acabarlo cuanto antes, aunque tenga que saltarme los trozos que me aburren, y pasar al siguiente. Y, ¿para qué? ¿Para poder engrosar la lista de lecturas a final de año?

No sé si tiene algo que ver que, ahora, lo que se encuentra en el mercado de la romántica es más de lo mismo. Novelas sin sustancia ni mensaje. Echo de menos emocionarme, inspirarme con una buena historia y rememorarla una y otra vez en mi cabeza mientras mi boca sonríe por acto reflejo.

¿Os acordáis de aquel cheque de Amazon que me regalaron los Reyes? Lo he invertido en un Kindle Paperwhite. Se acabaron las excusas. Ya no habrá más "es que tengo que leer en el ordenador", "es que tengo que cambiar el formato para leer en mi Papyre"...

Estoy segura de que en la marabunta de publicaciones que nos llega cada mes puedo encontrar esa historia que me haga soñar y volver a enamorarme de la lectura.

¿Os habéis sentido así alguna vez?


 

15 de marzo de 2017

Catherine Roberts presenta... Una buhardilla en París

Catherine Roberts presenta Una buhardilla en París_Apuntes literarios de novela romántica

Siglo XIX. Amy escapa de Londres el día antes de su boda concertada, que la hubiese llevado a un destino muy cómodo, pero con un hombre al que detesta. El viaje hacia su libertad no será fácil. Vivirá lo mejor y lo peor del París bohemio, poblado de actrices, cabarets, moda y atrevidos pintores impresionistas. El misterioso vecino de la buhardilla la introducirá en un mundo que ella nunca pudo imaginar.
Un homenaje al arte y a la libertad.
¿Has soñado alguna vez con ser libre y escapar?

8 de marzo de 2017

Así vivi el III Encuentro Romántica Armilla

III Encuentro Romántica Armilla_Apuntes literarios de novela romántica


Escribo esta crónica todavía con resaca. Ha sido un fin de semana increíble de reencuentros, nuevos amigos, sorpresas, risas, amor... con la novela romántica de invitada principal.

1 de marzo de 2017

Allyson Brennan, la fuerza de la luz interior

Personajes de Desmontando a Carter-HQÑ_Apuntes literarios de novela romántica


Mañana sale a la venta Desmontando a Carter, la primera novela que publico desde noviembre de 2015, un periodo de tiempo que se me ha hecho eterno. Ahora mismo tengo el estómago encogido, apenas me quedan uñas y dudo mucho que esta noche pueda dormir. La presión por si estaré a la altura, si esta novela sufrirá el mismo destino triste que Persiguiendo un sueño o si será mi primera y última novela con HarperCollins no deja de dar volteretas detrás de mis ojos. Pensaréis que exagero, pero seguro que si eres escritor/a me entiendes a la perfección.